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Analisis Connection: Nokia E7 al detalle.


Por Robert Connection 15 / 04 / 2011



No es la primera vez que lo decimos: Nokia no ha escatimado en prestaciones para su último gran terminal, el E7: generosa pantalla de 4 pulgadas con tecnología Clear Black Display, cámara de 8 megapíxeles, sistema operativo Symbian^3, grandes expectativas y una presentación por todo lo alto –que nos dejó muy buenas impresiones, dicho sea de paso-; todo ello para dar forma a un dispositivo muy orientado al sector profesional y acompañado de una jugosa vertiente multimedia. 

Ante semejante carta de presentación, el E7 parece haber llegado más que dispuesto a robar la corona a su hermano el N8, como queriendo demostrar que segundas partes sí que pueden ser buenas, y si vienen acompañadas de un teclado físico QWERTY sin aumentar apenas su grosor, mejor que mejor. 

¿El veredicto? Como siempre, justo a continuación, con nuestro análisis en detalle. ¡Comenzamos!

Hardware






El departamento creativo de Nokia goza de reconocida fama a la hora de rematar sus diseños y su recién estrenado E7 no desentona en esta línea: buenos materiales de fabricación, acabados cuidadosamente trabajados y un elegante aspecto. Si de alguna manera tuviéramos que resumir en pocas palabras su apariencia, probablemente lo tomaríamos como una especie de cilindro de aluminio aplastado, que en una de sus caras cuenta con una pantalla de 4 pulgadas más el único botón de inicio y en la otra, una cámara de 8 megapíxeles con doble flash LED de la que hablaremos largo y tendido en próximos apartados. En sus extremos dispone de dos tapas de plástico con acabado mate que encaja a la perfección con el estilo general y donde se alojan los puertos o se protege la antena. La estructura principal se reparte longitudinalmente en dos mitades, la más estrecha reservada a su display y el botón de menú, mientras que la inferior se queda con el teclado QWERTY, la cámara y gran parte de la circuitería. 

Como ya hemos mencionado, el E7 desprende solidez por sus cuatro costados (y eso que al principio no las tenía todas consigo a causa de su sistema de apertura), pero sin caer por ello en la incomodidad. A su paso por la cinta métrica nos encontramos con unas dimensiones de 123,7 x 62,4 x 13,6 mm, mientras que en la balanza alcanza los 175 gramos (batería incluida). Una vez más, los finlandeses vuelven a hacer gala de su buen gusto por detalles – como ya hemos dicho, el esqueleto de este teléfono es una única pieza de aluminio, pero en ella han conseguido insertar pequeños adornos en acabados metálicos con un resultado impecable, por ejemplo alrededor de la cámara o en el interruptor de bloqueo. 

Comenzando por la zona superior nos encontramos con jack de 3,5 mm para auriculares, el botón de encendido (que como viene siendo costumbre en la casa finlandesa hace doblete para intercambiar los modos de volumen), el puerto mini-HDMI -oculto tras una tapa protectora- y el conector micro-USB. En el extremo opuesto están el micrófono y el altavoz, que a pesar de que en circunstancias "normales" se escucha alto y claro, queda un poco amortiguado cuando colocamos el terminal sobre una superficie plana. Fijando la vista en el lateral derecho vemos la bandeja para la tarjeta SIM, el botón de volumen y el disparador de la cámara. Por su parte la tecla de desbloqueo reina en solitario en la zona izquierda, resultando fácilmente accesible cuando el teclado se encuentra desplegado. 

El rasgo más característico de este smartphone es sin duda el mecanismo de apertura de su teclado, que provoca que su pantalla se levante e incline unos cuarenta grados para mejorar un poco el ángulo de visión. La pega principal que vemos a dicho sistema, reside en lo horriblemente difícil de abrir que resulta las primeras veces, no por incómodo, sino por poco intuitivo. Lo lógico sería que el teclado se desplegara al empujar por uno de sus costados pero, a diferencia de otros terminales que disponen de una especie de carriles o guías, el sistema empleado por el E7 se fundamenta en una bisagra con dos patitas de ayuda, que se deslizan de modo similar a si arrastráramos la pantalla levemente por un plano inclinado, para que acto seguido ésta dé un pequeño salto indicativo de que ha llegado a la posición fija final. Por si acaso no tienes a mano ningún terminal para probarlo y te estás preguntando la solución, debes saber que el truco consiste en hacer presión hacia abajo con los pulgares mientras tratamos de deslizar la pantalla hacia arriba, casi subiendo una cuesta. Naturalmente esta sensación desaparece a las pocas horas de uso y conforme va transcurriendo el tiempo parece que los muelles también tienden a aflojarse un poco. Mucho cuidado, eso sí, con que la presión ejercida por ambos dedos sea similar, ya que en caso contrario el terminal podría acabar de bruces en el suelo, con el correspondiente disgusto para nuestra cartera. Una vez superada esta primera fase, la duda vuelve a adueñarse de nuestros pensamientos ¿será capaz de aguantar el trote diario esta bisagra con un aspecto tan plásticoso? Nada como una buena sesión de investigación para descubrir que en realidad el mecanismo está fabricado con una aleación de lo más resistente. 



Su teclado físico QWERTY tiene todo el derecho a tener su propio párrafo, al disponer de un sistema de retroiluminación para ayudarnos a dar con la tecla correcta en situaciones de poca luz, un tamaño compacto y unas teclas que tal vez puedan parecer demasiado pequeñas o planas, pero con una separación aceptable como para escribir a toda velocidad. Por extraño que parezca, nos ha sorprendido gratamente que la unidad que estábamos probando incluyera la grafía española "ñ". Por supuesto el lote se nos quedaría algo corto si no dispusiera también de una versión virtual, tanto en horizontal como en vertical, esta última de pulsación múltiple. 

Otro punto clave que hace ganar varios enteros al terminal es su maravillosa pantalla AMOLED de cuatro pulgadas con tecnología Clear Black Display, capaz de mostrar colores vivos y naturales, así como negros intensos incluso a pleno sol. Tanto su contraste como los ángulos de visión también aportan su granito de arena a la causa y para terminar de rizar el rizo, su respuesta a nuestras exigencias es aceptable; harina de otro costal –en el que, por supuesto, nos embadurnaremos después- es que su sistema operativo esté por la labor de acompañarnos. Para mejorar su durabilidad, los finlandeses han añadido a la ecuación la famosa capa protectora Gorilla Glass. Por desgracia, al otro lado de la balanza tenemos que colocar que la densidad de píxeles no es tan buena como nos gustaría para confeccionar el teléfono de nuestros sueños. El display de este E7 dispone de resolución nHD (640 x 360p), que sin llegar a ser mala, nos puede llegar a parecer un poco comedida teniendo en cuenta el potente terminal que tenemos entre manos. Eso no significa que las imágenes vayan a verse distorsionadas, pero sí que se puede observar a simple vista un cierto relieve con solo acercarnos a la pantalla (especialmente en el borde de los letreros). 

Adentrándonos un poco más en su ficha técnica veremos que se compone de un procesador ARM 11 a 680 MHz, chip gráfico Broadcom BCM2727, 256 MB de memoria RAM, 350 MB de almacenamiento interno y 16 GB de espacio extra. Con respecto a sus conectividad, el terminal dispone de la ensalada habitual: soporte UMTS/HSPA, redes GSM/EDGE, WiFi b/g/n, Bluetooth 3.0, AGPS e incluso un receptor FM.

Como podrás ver en el vídeo adjunto de su desempaquetada, además del propio teléfono, el kit se compone de un cable de datos USB, un adaptador HDMI y USB, auriculares estéreo, cargador y manuales de instrucciones. 

Cámara



Como casi todos los dispositivos que salen de la factoría Nokia, el E7 dispone de una jugosa cámara, que en esta ocasión alcanza los 8 megapíxeles con tecnología EDoF (profundidad de campo extendida) y se acompaña de un potente flash LED. Aún a falta de los 12 megapíxeles del N8, nuestro terminal consigue mantener el tipo gracias a su buen hacer con el balance de colores, la exposición o el escaso ruido, detalles que son de agradecer.

El principal inconveniente es el uso de una lente EDoF, sin autoenfoque, que nos quita completamente las ganas de hacer macros o capturas más detalladas. Por mucho que los de Espoo se empeñen en vendérnosla como la solución definitiva para mejorar el grosor del terminal, o acelerar el proceso, sentimos que esto puede llegar a ser un punto débil, ya que hay que tener en cuenta los usos "normales" que se suelen dar a las cámaras de los móviles (en muchos casos, los nuevos post-its del siglo XXI). 

El conjunto presume también de grabación de vídeo en alta definición (a 720p y 25 fps) y prácticamente no podríamos estar más satisfechos con el resultado –en este aspecto sí que notamos, y para bien, el uso de una lente EDoF. Por su parte la grabación del sonido ambiente sorprende de manera satisfactoria, convirtiendo el visionado de nuestras creaciones (tanto en la pantalla del teléfono como en la televisión con su HDMI) en una agradable experiencia. Como podrás comprobar a continuación, el problemilla viene cuando las condiciones de luz no son las adecuadas, aunque no le restaremos demasiados puntos por ello, ya que es un problema recurrente en otros muchos dispositivos. Como observación añadiríamos que el botón físico de la cámara es algo plano para nuestro gusto, lo que provoca que tengamos que andar un poco a tientas por su lateral hasta encontrarlo. Sin embargo, en líneas generales el Nokia E7 cumple perfectamente su cometido como cámara.

Software





Como bien sabes, el Nokia E7 cuenta con Symbian^3 y es cierto que podemos apreciar un buen lavado de cara con respecto a versiones anteriores, pero tal y como te contamos en el análisis en profundidad de su hermano el N8, el sistema operativo vuelve a ser de nuevo el Talón de Aquiles de un dispositivo que en otros aspectos disfruta de un gran potencial. La estética de Symbian^3 nos puede gustar más o menos, pero en cuanto tienes el terminal en las manos resulta más que evidente que va muy por detrás de las exigencias de semejante despliegue de hardware. Con eso no queremos decir que el sistema operativo no cumpla su función (porque sí que lo hace), pero echamos de menos detalles que nos hagan pensar que estamos ante un sistema operativo preparado para poder competir salvajemente y en igualdad de condiciones contra las principales plataformas en el apartado de gama alta en el que se sitúa el E7. 

Para aclarar todo lo anterior, y explicar un poco mejor esa sensación de que el software va un paso por detrás de lo que debería, tomaremos el ejemplo de su navegador basado en Webkit, que a pesar de la buena fama cosechada, se toma su tiempo en responder a nuestras exigencias. Tampoco queremos olvidarnos de mencionar el teclado virtual de pulsación múltiple (no QWERTY) en vertical, que casi podríamos tachar de reliquia en estos tiempos que corren, en los que la "adicción" a las redes sociales o la búsqueda de información a la velocidad de la luz están tan a la orden del día. 

Por suerte no todo iba a ser negativo, ya que en cuestiones como la multitarea o la gestión de la batería, su software sabe mantener el tipo. Como todo buen móvil finlandés, el E7 cuenta con las aplicaciones más conocidas de la compañía, como los Ovi Maps o la incombustible Ovi Store. Tampoco faltan las propuestas de terceros, como Paramount Movie Teasers, Vlingo o CNN. Entre todas ellas, brilla con luz propia Quickoffice, que nos recuerda enseguida –y muy satisfactoriamente, por cierto- que estamos ante un terminal de marcado espíritu empresarial. Por desgracia la suma de todos estos puntos favorables no consigue levantar la nota media del sistema operativo en su conjunto.

Autonomía







Siguiendo la estela del N8 como modelo de referencia, el E7 disfruta de una batería de 1200 mAh, que dado el obsesivo minimalismo de su superficie no puede ser remplazada por el usuario. Para elaborar este análisis de la manera más completa posible, hemos sometido al terminal a un uso medio e intenso (realización de varias llamadas diarias, actualización continua de los buzones de correo, reproducción de un par de vídeos en alta definición, etc.) y la respuesta de su batería ha sido satisfactoria, aguantando el tirón durante casi dos días y medio. Por supuesto si tus necesidades de uso no son tan exigentes, puedes contar con que el teléfono aumentará su jornada laboral unas horas más. 



Conclusiones







Tras unos intensos días de pruebas con el Nokia E7, no nos cabe la menor duda de que se trata de uno de los dispositivos más cuidados y trabajados que hemos visto en mucho tiempo. Por supuesto, desde aquí no podemos ponerle un 10 sin más, ni vendértelo como el terminal definitivo, porque esa valoración dependerá mucho de las necesidades personales de cada usuario. 

Más allá de su apariencia, entre sus puntos fuertes destacamos la fiabilidad de su estupenda pantalla, su buena batería o su multitarea. Sin embargo, muy a nuestro pesar la mayoría de los puntos perdidos se deben a su sistema operativo que parece quedarse muy por detrás de tan buen hardware, mientras que una minoría se han quedado en el tintero por la ausencia del autoenfoque convencional. Mientras tanto, seguiremos soñando con que llegarán tiempos mejores con el inminente salto de la compañía a escaparate Windows Phone. 

El Nokia E7 inició su periplo comercial internacional hace un par de semanas, estando disponible en España a través de la web del fabricante por un precio de 599 euros (IVA incluido). Por lo pronto no sabemos cuando estara disponible para America Latina. A ver que telefonica de las de Rep. Dominicana se anima y nos complace con este regalo. Solo nos queda esperar.

Sony Ericsson Xperia Arc - Análisis

Por Hector Cruz 13 / 04 / 2011

Llega para sorprender a primera vista, y lo hace. El Xperia Arc se posiciona como el terminal número uno en el catálogo de Sony Ericsson, manteniendo eso sí, un mano a mano con el Xperia Play. Sabemos perfectamente que ambos modelos son muy diferentes entre sí, y casi no podríamos compararlos en igualdad de condiciones, aunque como veremos más adelante en este análisis, comparten más de lo esperado. ¿Qué tendrá este Arc que tan buenas sensaciones desprende? ¿Estamos ante un futuro éxito de ventas? Sigue leyendo y encontrarás la respuesta.


A nivel estético hay un detalle fundamental que diferencia el Xperia Arc de cualquier teléfono del mercado. Hablamos de sus 8,7 milímetros de mínimo grosor (el punto más delgado se encuentra en el centro del teléfono); una medida difícil de asimilar, ya que cuesta creer que en ese espacio se escondan componentes como una batería de 1.500 mAh, la pantalla y toda su circuitería. Aún así, esa ventaja prácticamente no es apreciable en la mano, ya que la posición natural del agarre (forma cóncava) no ayuda a ello (podríamos decir que hasta resulta incómoda), dejando únicamente la sensación de terminal ultradelgado para el momento de guardarlo en el bolsillo. Evidentemente no es el primer terminal que ofrece estas impresiones - el Galaxy S y el iPhone 4, por ejemplo, resultan bastante planos en su zona trasera-, pero es la extrema delgadez unido a su curvatura lo que produce esa incomodidad al sujetarlo.



Reduce el grosor, pero no el tamaño de su pantalla, y es que una espectacular LCD con retroiluminación LED de 4,2 pulgadas ofrece una resolución de 480 x 854 píxeles que deja atónito a cualquiera nada más encender el teléfono. Ahí entra en juego la tecnología Bravia Engine, presente a la hora de reproducir imágenes y vídeos en el terminal y con la que se consigue mejorar aspectos como el contraste, brillo y ajuste de colores. Pero ya hablaremos más adelante de ella.

En cuanto al cerebro, nos encontramos con el mismo Qualcomm MSM8255 de 1 GHz y la GPU Adreno 205 que tenemos en el Xperia Play, una pareja que dará muy buenos resultados en las pruebas y que, como podrás imaginar, dejan al mismo nivel a dos terminales muy diferentes en cuestión de mercado. Tanto en la prueba de Neo Core como en la de Quadrant, los dos teléfonos han alcanzado valores bastante parecidos, por no decir idénticos, destacando entre otros terminales del mercado. No hemos notado ninguna mejora al desactivar el Bravia Engine, así que podríamos decir que la activación de este sistema de optimización de la imagen no afectará el rendimiento en juegos y reproducción de contenidos multimedia en ningún momento. Ni que decir tiene que cualquier tipo de juego funciona a la perfección, pero teniendo en cuenta que estamos ante un terminal completamente táctil, el aspecto jugable se queda algo limitado, aunque claro, seguramente tengamos esa impresión porque estamos muy mal acostumbrados.

Si nos pasamos a los botones, encontramos sólo tres de los cuatro que forman la clásica botonera androide, ya que el de "buscar" ha pasado a mejor vida. Dicha función no se echa en falta en ningún momento, ganando así el resto de botones, tamaño y facilidad de pulsación. El click resultante es cómodo y preciso, aunque andan escasos de iluminación ya que sólo aparecen dos pequeños leds que iluminan simplemente la división entre botones y que de poco nos sirven en la oscuridad total. Un detalle más que indica cómo Sony Ericsson se ha enfocado en el diseño en lugar de la propia funcionalidad.

A niveles generales el teléfono llega muy bien acompañado de conexiones como claramente refleja la salida mini HDMI, la de auriculares, el puerto micro USB para conexión con el cargador y el PC, aunque si nos referimos a otro tipo de componentes, además del sensor de proximidad para apagar la pantalla, el segundo micrófono de cancelación de ruidos y la cámara de 8 megapíxeles con flash, le faltaría una cámara frontal con la que poder exprimir las llamadas de videoconferencia.


Y para terminar este repaso exterior no podíamos dejar pasar el acabado y la calidad de construcción, muy buena a simple vista, pero que tras el día a día podríamos dejarla en "buena" a secas. La razón no es otra que el material usado para su construcción, que vuelve a ser plástico como en toda la gama Xperia, y del que pensamos que no se trata del más acorde para un teléfono de estas capacidades. Este tipo de carcasas conllevan dos problemas bastante comunes como son la apertura de la tapadera trasera, que se hace extremadamente aparatosa y peligra en cada extracción de la SIM/tarjeta microSD; y un crujido bastante característico que aparece al agarrar el terminal con un poco más de firmeza de la cuenta. Tampoco lo arregla el bisel cromado que rodea el teléfono y acentúa sus líneas curvadas, ya que pensamos que será la primera zona afectada de los golpes provocados con las caídas. Pero aún con todo esto, el Xperia Arc es un teléfono que se vende a sí mismo, ya que llama mucho la atención y resulta elegante a la vista.


Además del cuidado diseño exterior, otro de los puntos más fuertes del terminal se centra en su pantalla de 4,2 pulgadas, un panel de 854 x 480 píxeles que responde al nombre de Reality Display, y que a la hora de reproducir vídeos o revisar fotografías sorprende con su definición y colores gracias a la tecnología Bravia Engine (encargada de ajustar los colores, ruido y contraste según la imagen mostrada en pantalla). Aún así, debemos de aclarar que este motor no está presente ni en la interfaz ni en el navegador, así que la mejora de reproducción no afectará en ningún momento a la transición de los menús o la visualización de una página web. En el siguiente vídeo oficial podrás ver el funcionamiento del Bravia Engine.


Otro punto del que no podíamos pasar son los ángulos de visión, que no afectan a la percepción general de la imagen pero que sí reducen los colores, perdiendo contraste e intensidad en los tonos grises. Esto lo podemos apreciar tanto de lado a lado como de arriba a abajo, cosa que no pasa por ejemplo en el iPhone 4, tal y como podrás ver en el vídeo que tienes a continuación. De todas formas, la calidad de la pantalla es excelente y su rendimiento a plena luz del Sol es muy bueno.






Teniendo en cuenta el repaso que le hicimos al software del Xperia Play, no hay mucho que destacar en este Arc, ya que comparten misma interfaz camuflada de Sony Ericsson -muy bien equilibrada a nuestro parecer, todo hay que decirlo-, además de Gingerbread 2.3.1 de Android, última versión del sistema operativo que nos evitará dolores de cabeza durante algún tiempo. Quizás, un aspecto que debemos de destacar es el software incluido para la aplicación cámara, pero eso lo explicaremos en otro apartado.





Sensor de 8 megapíxeles Exmor R con Flash LED. Su carta de presentación no deja lugar a dudas de que estamos antes una cámara muy capaz que regalará grandes resultados, incluso podríamos decir suficientes para prescindir de la pequeña compacta, y es que no hay modo que se le resista. Gran culpa de ello la tiene el software tan completo que Sony Ericsson ha incorporado en el sistema, donde la aplicación Cámara llega mucho más lejos que la estándar de Android, permitiendo, entre otras cosas, seleccionar tipos de medición, modos de enfoque, estabilización de imagen, etc.; aunque aquellos que no estén demasiado familiarizados con el tema fotográfico siempre podrán optar por el modo automático. La incorporación de un software tan detallado es un claro ejemplo de la gran apuesta por la cámara, y la confianza depositada en el sensor Exmor R.



A la hora de revisar los resultados podemos ver imágenes sin problemas con el ruido y con enfoque correcto (gran trabajo del Exmor R), sin embargo, hay un detalle en el procesado final de la captura que llama la atención, y ahí es donde encontramos el Bravia Engine. En algunas ocasiones el tratado de las imágenes satura demasiado los colores, obteniendo resultados un tanto artificiales, mientras que en otras, se consiguen imágenes con múltiples exposiciones que no se podrían alcanzar con Bravia Engine desactivado. Para que te hagas una idea, estas últimas tomas se pueden comparar perfectamente con la opción HDR del iPhone 4. De este modo podemos decir que Bravia Engine es efectivo y en su mayor parte útil, pero nos hubiera gustado que su activación estuviera entre las opciones de la cámara y no en los ajustes generales del teléfono (debemos de cerrar la aplicación y entrar en ajustes de pantalla).



A la hora de grabar vídeos, ya sea en 720p o en cualquier calidad inferior, la primera impresión que tenemos sobre la previsualización de la pantalla es que el sensor Exmor R está trabajando como debe. En zonas de poca luminosidad, exprime al máximo la imagen, permitiendo ver zonas oscuras con mayor claridad que la conseguida por otros teléfonos. Sin embargo, a la hora de revisar la grabación, notamos demasiada compresión en los archivos, provocado quizás por el filtro del motor Bravia, que parchea demasiado la imagen y nos hace perder definición.








La autonomía de su batería de 1.500 mAh se ve rápidamente afectada por la gran pantalla de 4,2 pulgadas; tras un día de uso con llamadas, pruebas de fotos, música y algún que otro juego, el terminal decidió irse felizmente a descansar tras completar la jornada. Sin embargo, al mantener el teléfono en la mesa recibiendo correos con push y con la pantalla apagada (es decir, dejándolo abandonado), el pitido de falta de batería no aparece hasta pasados 3 días. Para ser exactos, el teléfono "murió" a los 3 días y 40 minutos.

De esta forma podemos ver como la batería podría ayudarnos en días más largos de lo normal (con sus respectivas noches) siempre y cuando cuidemos el uso de la pantalla. Algo nos dice que bajando el brillo de la misma podríamos conseguir cifras bastante interesantes.



El Xperia Arc es un teléfono muy completo. No es perfecto, pero ha sabido corregir los numerosos errores de su predecesor, el Xperia X10, terminal del que inevitablemente llega como descendiente. Líneas curvadas, atrevidas y un grosor de vértigo son sus principales armas, aunque otros de los detalles que no se pueden escapar son su cámara y la gran pantalla de 4,2 pulgadas. De la primera esperábamos algo más, ya que los resultados son bastante atractivos desde la propia pantalla del teléfono, ya sean vídeos o fotos, pero a la hora de la verdad (recortes al 100% en el ordenador), apreciamos cierta pérdida de nitidez provocada por el excesivo toque Bravia. En cuanto a la pantalla, podríamos decir que su rendimiento es excelente, teniendo en cuenta que estamos ante un LCD en lugar de un AMOLED, sin embargo los escasos ángulos de visión que ofrece restan protagonismo a esa explosión de luz y color que rompe a primera vista. Aún así, cierran un conjunto muy eficiente que lo sitúan en la lista de terminales de gama alta.

En líneas generales Sony Ericsson ha sabido crear un teléfono completo para todo tipo de mercados, ya que gustará a aquellos que vayan buscando simplemente diseño, a los que les interese un hardware competente o aquellos que quieran opciones multimedia con grabación a 720p. Estamos convencidos de que tiene lo necesario para convertirse en un éxito.

iPad 2 analizado a fondo

Por Robert Connection 31 / 03 / 2011

Lo hemos visto hasta la saciedad y ha sido uno de los dispositivos que más rumores ha generado hasta su presentación oficial, sin embargo, se nos planteaban algunas cuestiones: ¿Es realmente tan bueno el iPad 2 como nos lo presentan? ¿Merece la pena comprarse uno si ya se dispone del iPad original? ¿Qué fallos o problemas presenta el dispositivo? Lo hemos podido probar a conciencia y debajo encontrarás nuestro veredicto.


Hardware

Sin duda, la gran apuesta de Apple en esta segunda versión del exitoso tablet. Los de California han jugado con el hard como una de sus principales bazas para aumentar más las distancias con el resto de competidores. Si el iPad original ya era muy fino y facilísimo de llevar encima, ahora ha adelgazado considerablemente en tamaño y, por extensión, en peso. Pero ¿se nota la diferencia? Pudimos tocarlo un poco por encima en la presentación oficial paralela que se celebró en Londres, y nuestra primera impresión fue que no había grandes diferencias. Ahora, tras un 'roce' más intenso, confirmamos que la mejora es grande y notable. Los escasos 100 gramos de peso que separan al nuevo del viejo modelo se notan en la muñeca, y acaban con las críticas de aquellos que se quejaban de un excesivo peso para la lectura de libros electrónicos. La reducción del grosor es considerable, y llama la atención que el fabricante haya logrado embutir semejante despliegue de tecnología en unas dimensiones tan reducidas. 

Como bien sabes, Apple ha abandonado las formas rectas en la parte trasera del iPad, y en su lugar, ha suavizado completamente las líneas en el iPad 2, haciendo que todos sus ángulos y laterales tengan una leve caída. Una maravilla para el tacto y la vista, pero tiene también sus inconvenientes: el primero con el que nos hemos topado es que la bandeja de la microSIM (en el modelo con 3G, lógicamente) ya no está sobre una superficie plana como en el iPad anterior, sino situada en plena curva, con lo que introducir el clip para liberarla resulta un tanto costoso. Un problema menor puesto que es una operación que normalmente se hace pocas veces. Más compleja es la situación del conector de 30 pines de la base, que requerirá de cierto 'entrenamiento' y no pocas rayas en la parte posterior hasta acertar introducirlo en pleno ángulo. También requerirá de cierto aprendizaje el botón de subir/bajar el volumen, que ahora también está en ángulo. Pero como ves, se trata de males menores que con aprendizaje y hábito se solucionan.



Altavoz

Sin embargo, entre tanta curva, además de la estética, hay un claro ganador, y no sólo por su ubicación: los altavoces del iPad 2 son mucho mejores que en su versión anterior. No sólo en cantidad de audio (suenan mucho más alto, como para llenar una habitación relativamente grande), sino también en lo referente a calidad, con un sonido mucho más nítido. Decíamos que posiblemente salgan beneficiados respecto al modelo anterior por la ubicación curva y unos orificios de mayor tamaño, pero no cabe duda de que el sonido es infinitamente mejor, lo que se agradecerá sobre todo en lo que toca al ocio y los juegos. Para que te hagas una idea, no he sido capaz de subir más allá de la mitad el volumen en Infinity Blade, cuando en el iPad original jugaba prácticamente a tope.

Procesador y GPU

Otra de las grandes novedades del iPad 2 sobre el modelo predecesor la encontramos en su procesador de doble núcleo A5, que eleva el reloj hasta 1 GHz, y por descontado, en su nueva GPU, que según los de Cupertino, es nueve veces más rápida que el modelo anterior. ¿Se nota a efectos prácticos? Se lo preguntamos a un empleado de Londres y él insistió en que la gran diferencia se vería cuando los desarrolladores crearan juegos y aplicaciones que aprovecharan todo el jugo del hardware. Sin embargo, debemos decir que el iPad 2 es, en términos generales, mucho más ágil y responde antes a todas las órdenes e incluso al scroll que puedas hacer con el dedo que el modelo anterior.

Puede que se trate de cantidades ínfimas en tiempo de respuesta, pero al cabo de las horas, te acostumbras rápido a ese rendimiento. Donde ya es menos interpretable el asunto de la velocidad es en lo referente a los juegos: por indicación de Apple, probamos Infinity Blade, posiblemente el juego de toda la App Store que más recursos consume, y aquí el iPad 2 vence por goleada a su hermano pequeño. El corazón late con mucho más brío y esto se deja ver con la simple ejecución de las aplicaciones. En este sentido, los amantes de cronometrar rendimientos, se divertirán con la apertura y gestión de largos documentos en PDF: aquí el iPad 2 vuela literalmente y hará que mires al iPad anterior con cierto desdén.




Smart Cover

Mérito, sin duda, de Apple, que un complemento -en este caso, una funda- merezca un apartado especial en éste y otros análisis. Por si andabas despistado el día de la Keynote, te contaremos que buena parte de los 'oes' del público se los llevó esta funda magnética. Para ser sinceros, somos muy generosos calificándola como "funda" puesto que en realidad no es sino un protector de la pantalla, eso sí, muy original. Smart Cover es el fruto de largas horas y días de desarrollo en el que muchas cabezas en el departamento de I+D de Apple se habrán recalentado, pero a efectos prácticos y si quieres conservar tu iPad inmaculado durante mucho tiempo, huye de ellas. Son definitivamente cómodas y no engordan en absoluto el tablet, pero hay que tener en mente que únicamente cubren la pantalla y dejan sin proteger la parte posterior y todo el contorno del iPad. Las rayas serán inevitables, y en caso de caída, tu Smart Cover gritará un "sálvese quien pueda". 

Es un problema endémico de Apple, que siempre ha priorizado el diseño estético frente a la practicidad en lo referente a la protección de sus productos. En este sentido, una buena funda que cubra toda la superficie del dispositivo, puede ser una de las mejores inversiones que puedas hacer, teniendo en mente, sobre todo, el coste del equipo. Si pese a todo no te hemos desanimado y quieres usarlo como dictan en Cupertino, te diremos que el Smart Cover funciona francamente bien: se acopla él solito y sin ningún margen para el error, y su sistema de encendido-apagado automático, activado por el contacto magnético, te ahorrará mucho tiempo que hasta ahora se invertía en activar el dispositivo y deslizar el dedo para desbloquearlo. En lo referente a las posiciones que proporciona: le damos un aprobado justo, puesto que únicamente es realmente efectivo en la posición de escritura. La posición vertical y apaisada (para ver películas), requiere de una superficie completamente plana puesto que el equipo está en una posición inestable. En este sentido, echamos de menos una tercera posición para colocar en el regazo el iPad para esas horas de ocio en el sofá o la cama, lugares donde el iPad brilla con luz propia.



Modo "Pantalla externa"

Como sabes, Apple quiere apostar fuerte por los mercados corporativo y estudiantil, y por este motivo, otra de las estrellas de la jornada fue la posibilidad de replicar la pantalla del iPad en un televisor o monitor mediante HDMI. Lo hemos probado gracias al adaptador que vende la casa, y funciona a las mil maravillas. La resolución oficial máxima, según especificó Apple, es de 1080p, aunque las películas se proyectarán a 720p. Su funcionamiento es muy sencillo: basta con conectar el adaptador al iPad (puedes, además, cargarlo al mismo tiempo puesto que cuenta con otro puerto para este propósito), y el cable HDMI, y la pantalla del iPad se traslada tal cual al monitor. Lo bueno del asunto es que funciona con cualquier aplicación, con lo que además de ser ideal para presentaciones, puede resultar muy práctico para la reproducción multimedia (aunque para este propósito, quizá te resulte más interesante la opción del AirPlay).


Las cámaras

Otra de las grandes estrellas de la keynote fue el anuncio de las esperadas cámaras en el iPad 2. Lejos de aburrirte con megapíxeles y detalles técnicos que puedes encontrar en la web de Apple, nos hemos centrado en los aspectos prácticos de contar con dos cámaras en un tablet, y lo que es más importante: su usabilidad. La cámara trasera, en este sentido, nos ha decepcionado, y no sólo por su escaso rendimiento (muy lejos del que puedes obtener en un iPhone 4), sino también por su escasa practicidad. La ausencia de botones dedicados hace que la toma de fotos -al igual que sucede con el iPhone- se haga sobre la pantalla, y esto no es un móvil, sino una tableta que requerirá de las dos manos y cierta habilidad para enfocar y activar el disparador. Donde sí dará más juego la cámara trasera del iPad, va a ser en la grabación de vídeo, y no tanto por su calidad, que es más que suficiente, sino por la explotación vía software que puedes hacer después con la grabación. Y nos estamos refiriendo a iMovie, un must have si te haces con un iPad 2, ya que la edición de vídeos es un juego de niños con este potente dispositivo y su generosa pantalla. Eso sí, Apple ha decidido, y no sabemos muy bien por qué, que únicamente puedas manipular -sin conversiones extrañas- los vídeos que grabes con el iPad. Olvídate de grabarlos con el iPhone y pasarlos al iPad 2 para su edición, puesto que no es posible.

Pero si hemos sido críticos con la cámara trasera, la frontal nos ha encantado, y una vez más, no tanto por sus características técnicas sino por el lado del software y todo el jugo que se le puede sacar. Para este propósito, Apple ha dotado al iPad 2 con dos aplicaciones que gustarán mucho a sus propietarios. Photo Booth es la primera -bien conocida por los usuarios de los Mac-, y cobra una renovada vida con el dispositivo y pasarás horas haciendo fotos con sus divertidos efectos. Esta app, dicho sea de paso, es una viva demostración del poderoso procesador y GPU del nuevo tablet. Facetime es la otra, y funciona francamente bien, eso sí, sólo mediante WiFi, lo que limita bastante su uso. 


Conclusiones

La pregunta del millón es, sin duda ¿merece la pena el iPad 2? Buena parte de la respuesta dependerá del punto de partida de cada uno: si tiene ya un iPad anterior o no, y en ambos casos hay varias respuestas. La respuesta "en grueso" es que sí, el iPad 2 será una inversión que dará grandes satisfacciones a la mayoría de sus propietarios, pero con matices. Si eres un feliz usuario de un iPad convencional y no te quejas de su velocidad y de la falta de cámaras, es posible que puedas aguantar más tiempo con el tablet o incluso esperar al siguiente ciclo de producto de Apple. Pero si eres de los que saca chispas a su iPad o ansías contar con un tablet de primer nivel, en ese caso no lo dudes y ármate de paciencia para enfrentarte a los largos plazos de entrega que está viviendo el dispositivo. Como hemos apuntado en varios apartados del análisis, el iPad 2 tiene sus limitaciones y cosas que no nos han gustado, pero como suele ser norma de la casa, lo que hace, lo hace muy bien y dará servicio de sobra a la mayor parte de sus compradores.

Sony Ericsson Xperia Play - Análisis

Por Robert Connection 29 / 03 / 2011

Tenemos con nosotros el teléfono más jugón del mercado. No es una opinión, es un hecho. El Xperia Play llega para demostrar que para jugar de verdad hacen falta controles, y Sony Ericsson los ha integrado muy bien, del mismo modo que hizo Sony con su PSPgo. Pero... ¿tiene este Xperia Play poder suficiente para guardar en el cajón a la portátil de PlayStation? Eso es justo lo que vamos a intentar averiguar en este análisis punto por punto, así que prepárate y dale al Play.



Como bien apuntamos, el Xperia Play se caracteriza por la incorporación de un pad de control deslizable que ofrece cruceta digital, dos zonas táctiles a modo de pads analógicos, la clásica botonera de acción, la pareja de gatillos y los botones de Start y Select; todo un despliegue físico que poco tiene que ver con las actuales pantallas táctiles; ya sabes, esas que lanzan con tirachinas pájaros de colores tras un simple pellizco. 







Sin embargo, detrás de toda esa imagen llamativa, con logo de PlayStation Certified incluido, nos encontramos con un teléfono de características actuales al que se le ha añadido la famosa bandeja deslizable. Y es que en su interior no encontramos nada que no veamos en otros modelos del mercado (véase Arc) como su procesador ARMv7 de 1 GHz, GPU Qualcomm Adreno 205, 400 MB de RAM, 380 MB de ROM, pantalla de 4 pulgadas con resolución de 854 x 480 píxeles, ranura para tarjetas microSD (hasta 32 GB) y una batería de 1.500 mAh. ¿Hay algún problema con esto? Absolutamente ninguno, pero ya deberías de ir captando por dónde van los tiros. 



En la parte inferior se han incluido los cuatro botones de Android, el de Atrás, Inicio, Menú contextual y Búsqueda, y a los lados tenemos el control de volumen, los gatillos L y R, salida para auriculares y el puerto microUSB. En cuanto al pad, es idéntico al de la PSPgo, aunque se han reducido milimétricamente sus dimensiones y los botones ahora sobresalen menos, sin embargo, gana en solidez a la hora de pulsar, ya que podemos sentir el click final. Un aumento de tamaño no hubiera venido nada mal, aunque evidentemente significaría mayor pantalla (cosa estupenda) y, por consiguiente, mayor tamaño del terminal. ¿Lo preferirías?

La pantalla resulta perfecta para jugar con sus 4 pulgadas, sin embargo, hemos podido ver que el brillo mostrado resulta escaso comparado con otros modelos como los iPhone 4Xperia Arc y Galaxy S. El motivo parece ser un supuesto error en el control de brillo automático. Como ya sabrás, el terminal incluye un sensor para ajustar el brillo de la pantalla de forma automática, pero lamentablemente no existe ningún apartado en el que podamos desactivarlo. Y decimos desactivarlo porque efectivamente está funcionando, así que hemos tenido que hacer un pequeño truco para comprobar si verdaderamente nos estaba fastidiando (simplemente forzamos el sensor con una linterna LED).









Una vez solventado el problema del brillo, hemos realizado una pequeña comparativa de pantallas con el Galaxy S y el Xperia Arc utilizando el mismo software. El Arc se proclama ganador absoluto con su brillo y fiabilidad de colores potenciada con el Bravia Engine, aunque no podemos dejar de lado la del Play, ya que comparándola con el Galaxy S, respeta muy bien los colores (el de Samsung tira demasiado hacia azules) y su densidad de píxeles es superior.







La versión de Android instalada no es otra que Gingerbread 2.3.2, ofrece 5 escritorios y viene acompañada, cómo no, de ligeros toques con sabor a Sony Ericsson. Nos referimos a TimeScape, presente de manera mucho más light respecto al X10, y que se encarga de controlar nuestros perfiles sociales de Facebook y Twitter. Además, SE ha incluido la posibilidad de crear carpetas de aplicaciones (estilo iOS) con las que poder crear grupos en el escritorio según nos parezca.






El punto fuerte evidentemente lo pone los catálogos de juegos, divididos en dos secciones: Xperia Play y PlayStation Pocket. Para que lo entiendas rápidamente te diremos que el primero se encarga de organizar las descargas/compras del Android Market, mientras que el segundo lo hará con aquellas realizadas en la futura PlayStation Suite. Actualmente los juegos preparados para el Xperia Play aparecen en la Android Market tras realizar la búsqueda "Xperia Play Optimized" (son juegos ya existentes al que le han incluido los ajustes correspondientes, por lo que igualmente podrías instalarlos en otro terminal diferente al Xperia Play), mientras que PlayStation Pocket llega con un solitario Crash Bandicoot de PSOne instalado de serie que se verá acompañado con el extenso catálogo de la primera consola de Sony. 







De esta forma tenemos dos opciones a la hora de jugar, optar por los juegos a pantalla completa del Android Market o jugar a los clásicos de PSOne en el PlayStation Pocket. A día de hoy ya comienzan a aparecer los primeros juegos optimizados para el Xperia Play, como por ejemplo Raging Thunder 2 y Guitar Hero 6, cuyas últimas versiones se han actualizado con la etiqueta "Xperia Play Optimized".







La primera reacción de una persona al ver el Xperia Play suele ser la siguiente: "¡Es una PSPgo!". Y tiene mucha razón, salvando las diferencias, claro. Es evidente que Sony Ericsson se ha inspirado en la PSPgo para crear el llamado PSPhone, y para ello sólo hay que echar un vistazo a ambos productos juntos. El Xperia Play llega mejorando aspectos como su pantalla, que alcanza las 4 pulgadas frente a las 3,8 de la PSPgo, y reduciendo aún así dimensiones en la anchura y la altura, más compactas pero manteniendo el mismo grosor. 


Y ya que estamos hablando del grosor, centrémonos en este punto. El Xperia Play no es un teléfono delgado, eso está claro. De primeras choca por su grosor, unas dimensiones de 16 mm que ya creíamos haber olvidado en estos tiempos que corren. Lo cierto es que mide exactamente lo mismo que una PSPgo, pero viendo el panorama que le rodea es inevitable pensar si Sony Ericsson pudo hacer algo más en este aspecto. Posiblemente sea así por abaratar costes, por mejorar el agarre a la hora de jugar, o porque simplemente ha sido imposible reducirlo más, pero lo cierto es que tras ver de reojo el Xperia Arc algo más delgado sí que se antoja. Sabemos que no es una lucha en igualdad de condiciones, pero nos ha resultado imposible compararlos con otros teléfonos del mercado:




El sensor incluido en la cámara del Xperia Play es de 5 megapíxeles, una resolución más que suficiente para un teléfono móvil, pero que lamentablemente no nos ha sorprendido con los resultados obtenidos. El problema de ello lo tiene la interfaz que le acompaña, ya que se trata de la básica de Android que no nos permite ningún tipo de ajuste avanzado como el tipo de medición, flash de relleno y otros modos avanzados como disparo por toque en pantalla, selección de enfoque o detección de sonrisas. ¡Tampoco permite disparar con los gatillos!



La simplicidad de la interfaz llega hasta tal punto que el disparador llega a resultar incómodo, e incluso los avisos de enfoque (las esquinas se muestran rojas o verdes según si hemos enfocado correctamente o no) resultan confusos, no orientándonos correctamente en cómo conseguir buenos resultados. Por lo tanto estamos ante una característica muy mal aprovechada, que casi podríamos decir que el fabricante ha dejado en el olvido y ha preferido presentar directamente con lo que viene de serie en el sistema operativo. Digamos que las fotos cumplen, pero con el adjetivo "cámara de móvil", y no con el de ninguna de esas cámaras que ya podemos encontrar en el mercado y que lo hacen tan bien. También hemos observado que en la mayoría de casos el uso de flash es casi obligatorio, ya que la foto gana mucho en colores y contraste.





En lo que a vídeo se refiere lamentablemente tampoco podemos decir mucho a su favor. La resolución máxima permitida es de 800 x 480 píxeles, ideal para su reproducción en la pantalla del teléfono (854 x 480 píxeles), pero que olvida por completo cualquier acercamiento a la alta definición. Una pena, ya que de alguna forma podría haber arreglado la situación con el tema de la fotografía, pero finalmente debemos de decir que la cámara suspende en todos los aspectos, al menos para alguien que quiera un mínimo de calidad en las fotos. A continuación tienes dos vídeos grabados con el terminal en unas condiciones en las que poder evaluarlo (nada de días soleados).
















Hemos querido enfocar nuestra prueba de autonomía desde dos puntos de vista: un perfil de jugador ocasional que aprovecha pequeños momentos del día para jugar una partida y otro perfil que prefiere pegarse más horas frente a las 4 pulgadas. 



El primero de ellos ha consumido un total de 90 minutos de juego en periodos de 30 minutos. Es decir, ha jugado 3 veces en el día, y el resto ha mantenido el teléfono encendido, con 3G y WiFi activado, ha realizado un total de 25 fotos y dos vídeos, ha recibido un par de llamadas de teléfono y ha descargado una demo de 85 megas del Android Market a través de WiFi. La batería llegó al 3% tras 11 horas y 45 minutos de uso. 



Por otro lado, el perfil jugón se dedicó a probar todo y cada uno de los juegos incluidos en el terminal, pasando de la emulación de PSOne a los juegos optimizados de Android continuamente, siempre con el 3G encendido, que para algo es un teléfono. Tras dos horas de juego la batería se encontraba en torno al 30%, estuvimos unos 40 minutos instalando emuladores desde la Android Market (y pasando archivos a través de USB) y finalmente acabó muriendo tras pasar casi tres horas en espera dentro de nuestro bolsillo. Según el registro del propio teléfono, pasaron 5 horas y 59 minutos desde que desconectamos el teléfono de la corriente hasta que acabó apagándose por completo.



En resumen, jugar acorta sensiblemente la autonomía del terminal, y aunque podríamos cubrir una jornada sin problemas echando alguna partida corta, habría que conectar el teléfono directamente al enchufe nada más llegar a casa. Estas mediciones podrían variar un poco a mejor si cuidamos los malos hábitos, como son dejar el WiFi encendido, brillo al máximo en todo momento y en casos extremos, apagar el 3G. Pero entonces, ¿qué tipo de teléfono tendríamos?







Tal y como podrás ver en los vídeos que vienen a continuación el trabajo realizado por Sony Ericsson es impecable. El teléfono viene preparado a la perfección para jugar a cualquier título del Android Market que, como veremos más adelante en uno de los vídeos, se verá renovado con la etiqueta "Xperia Play Optimized". La respuesta del pad en los títulos probados es perfecta y efectiva, aunque volvemos a puntualizar que nos resulta un poco pequeño para nuestras manos, notando alguna que otra molestia en momentos de tensión (partidos perdiendo por un gol, precipicios imposibles, peleas con la vida al mínimo, etcétera). Los botones tienen una altura menor que los de la PSPgo, pero no por ello pierden eficacia en la pulsación, ya que son más rígidos y hacen muy bien el click (nos gusta bastante ese tacto semirrígido). La utilización de las dos aplicaciones, Xperia Play y PlayStation Pocket, resulta útil, pero con una nos bastaría. Suponemos que será por temas de distintas licencias, o porque simplemente, aunque suene extraño, son "plataformas distintas", pero un simple filtro o diferentes pestañas habrían bastado para separarlos.



PlayStation Pocket funciona de maravilla. Los juegos aparecen como aplicaciones instaladas en la carpeta del sistema, así que se podrás gestionar fácilmente una vez que empecemos con las descargas desde la PS Suite. De momento el único título probado, Crash Bandicoot, no sólo parece cumplir las expectativas sino que también las supera, ya que como podrás ver más adelante, el juego llega muy bien optimizado y con una resolución mejorada con la que aprovechar la pantalla del teléfono. Un 10 para PlayStation Pocket.







Además, aprovechando el controlador hemos instalado un par de emuladores con los que exprimir aún más las posibilidades de Android, y el resultado ha sido espectacular. Tanto el de Super Nintendo como el propio de PSX funcionan perfectamente con el pad integrado, aunque como podrás ver a continuación, la segunda aplicación no resulta a ser tan buena como pensábamos. Echa un vistazo al vídeo y compruébalo tú mismo.







En definitiva la experiencia de juego es muy buena, pero como ya hemos mencionado anteriormente, la batería es un hándicap muy importante a tener en cuenta. Esto probablemente determine la compra de muchos, ya que por el precio del terminal (recordamos que probablemente tengas que atarte a un contrato con una operadora), puedas hacerte con una NGP a finales de año, la cual ofrecerá mejores juegos y mayores prestaciones. Si por el contrario necesitas un teléfono y no tienes consola portátil, está claro que el Xperia Play es tu terminal, ya que además del inmenso catálogo de juegos, la posibilidad de instalar emuladores completamente jugables es un gran punto a favor.



A continuación te dejamos con una galería en la que poder ver las diferencias de la versión de Crash Bandicoot incluida en el Xperia Play (versión optimizada) y la versión del emulador de PSX (en primer lugar en la galería). Sentimos la calidad de las imágenes (están en blanco y negro), pero al parecer existe un problema entre los terminales Sony Ericsson Xperia Arc y Play a la hora de realizar los pantallazos con el SDK de Android. Esperamos que al menos que te sirvan de referencia.








En el caso de que su pantalla fuera la mejor del mercado, su cámara la de más megapíxeles del mundo y el procesador el más rápido jamás creado, el Xperia Play seguiría atrayendo por su controlador PlayStation integrado. ¿Por qué? Por una sencilla razón. Estamos en un momento en el que la centralización de dispositivos se está encaminando hacia los teléfonos móviles, y a día de hoy podemos decir que el MP3 y la cámara de fotos están más que integrados en estos dispositivos (y casi sustituidos). Ahora es el turno de los juegos, o eso parece que es lo que intentan los fabricantes, y aunque Apple, Microsoft y Android se lo están pasando de muerte vendiendo miles de títulos en sus tiendas virtuales, lo cierto es que el Xperia Play viene para dar un golpe en la mesa y aclarar qué es lo que hace falta para jugar en un teléfono. Y no es otra cosa que botones.



Inicias Crash Bandicoot y ya lo notas. Las pantallas se hacen esperar, y el crujido del Start ya te da vidilla mientras pulsas una y otra vez el botón con la idea de llegar al menú principal cuanto antes. Una vez en el juego, olvidas la joya de terminal que tienes en tus manos y presionas enérgicamente las flechas de control para no precipitarte por el barranco. Lo sientes y lo notas, es físico, y eso, creemos, es el principal atractivo de este teléfono para jugones. El mejor ejemplo lo encontramos con su hermano el Xperia Play, que tiene mismo procesador, misma GPU y mayor (y mejor) pantalla. ¿Jugarías en el Xperia Arc con su teclado virtual?



No es el PSP Phone, es el Xperia Play. Eso es lo que desde el primer momento Sony Ericsson nos quiere dejar claro, que estamos ante un teléfono preparado para el juego, un androide con certificación PlayStation como dicen en su web. Esto no quiere decir que sea mal terminal, al contrario, se trata de un modelo muy atractivo enfocado especialmente a aquellos que dedican tiempo a juegos para móviles.A partir de ahora el Android Market se llenará de títulos con mayor jugabilidad, posible gracias a la facilidad de control que brinda el pad integrado. Esa es la principal baza del Xperia Play. En el ring jamás desbancaría a una PSPgo, mucho menos a la NGP, que ya asoma la patita, pero en lo que al mercado de teléfonos se refiere, no existe ningún terminal que pueda competir en juegos con el Xperia Play. Y sí, sabemos que existen teléfonos con mejor cámara o mejor pantalla, pero ninguno con las capacidades jugables de éste. Así que, ¿listo para donar tus pulgares al androide?

Via Engadget

 
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